BRUSELAS. Los ministros del Interior de los 27 han rechazado este jueves ceder poderes a la Comisión Europea a la hora de decidir la reintroducción temporal de controles fronterizos dentro de la UE por motivos de seguridad pública o presiones migratorias.
Los Gobiernos consideran que las decisiones sobre seguridad constituyen el “último reducto de la soberanía” nacional y una línea roja cuando se trata de dar competencias a Bruselas.




